Me he sentido varias veces afortunada de trabajar en compañías en las que ‘curiosamente’ se daba algo de manera excepcional, saliendo de la norma o, mejor dicho, de lo común. Pensé que trabajar en una empresa pionera en algo, que implicase un cambio radical en el modo de hacer las cosas, un modo rompedor, que representase un verdadero cambio de paradigma, era algo que solo me ocurriría una vez. Estaba equivocada. Tras mi experiencia vivida en la transformación de los clasificados de papel al entorno digital y en portales específicos de internet, me encuentro veinticinco años después, sintiéndome de nuevo afortunada.

Aquí estoy en ON soluciones, una empresa 3.0 donde las teorías han sido leídas con posterioridad a llevar tiempo aplicándose, bajo las premisas que describen ese 3.0 tan en boca de todos de un tiempo a esta parte.

Hablamos de antes de la pandemia y debido a la pandemia y en ese contexto de cómo las empresas están adaptándose a herramientas y marcos de trabajo que parecían estar muy lejos de las posibilidades de la mayoría. Recuerdo un desayuno con directores y directoras de áreas de Desarrollo de Personas de diferentes empresas (multinacionales, pymes, startups, etc.) en las que el Director de Recursos Humanos de una multinacional del sector de automoción, y antes de saber lo que era la COVID 19, nos comentaba cómo había áreas que nunca iban a poder teletrabajar y contaba el caso de éxito de otras en las que sí habían probado un piloto y parecía estar funcionando, ¡eso sí! bajo un riguroso control de la productividad de las personas colaboradoras de la empresa. Entendí aquello como un tema mal entendido de employer branding donde el branding estaba en un primer plano y el employer relegado a un segundo y con bastante descontento, obviamente ¡qué ironía!

Y es que las empresas han tenido que adaptarse a esta situación de pandemia atroz y tolerante con todos, sin discriminación alguna, que nos ha recordado cuanto de volátil, incierto, cambiante y ambiguo es el entorno… ¡más VUCA que nunca! Y ha lapidado un montón de modos de hacer y de creencias limitantes más por necesidad que por convicción.

Y ¿por qué me siento así de afortunada? Porque empecé en ON Soluciones de un modo que entonces me resultaba particular:

  • sin oficina física (porque no se ha tenido nunca)
  • con herramientas de comunicación internas y externas
  • con licencias de software para cubrir todas las necesidades internas y para con nuestros clientes (Zoom, Teams, Articulate, Dropbox ,etc.)
  • con un LMS propio y una marca blanca personalizable que comercializamos para terceros
  • con estructura definida para nuestras carpetas compartidas (nomenclatura, códigos, libro de estilos, etc.)
  • con líderes y ningún jefe
  • con una estructura horizontal y flexible donde los roles se intercambian según el proyecto
  • Con frameworks diferentes según los objetivos del proyecto

En definitiva, empecé a trabajar en lo que yo llamo una ‘organización líquida’, que se moldea según las necesidades, ágil y transparente, una ‘empresa agua’ que es, al fin y al cabo, como entiendo ese 3.0.

La flexibilidad la hemos tenido y la tenemos según las necesidades y requisitos de un cliente, igual que hace diez años. La oficina la llevamos a cuestas a diario cuando les visitamos y, por supuesto, nos vemos físicamente cuando es necesario y/o podemos hacerlo porque queremos hacerlo.

Es un ‘crisis tierra de oportunidades’ elevado al cuadrado y no como la primera vez que lo oí a mis veintipocos años. ¡Somos juncos, lo hemos sido y lo seguiremos siendo! y eso, ahora, nos ha ayudado a poder seguir trabajando como veníamos haciendo.

Una ‘empresa agua’ es necesario que sea:

  • Transparente
  • Ágil
  • Flexible
  • Curiosa
  • Fuerte
  • Innovadora

Y, como el agua también, dejarse fluir.

Ha empezado una nueva revolución en el mundo de la experiencia del colaborador. Un entorno de verdadera co-creación, digitalización de contenidos y conocimiento compartido, donde vamos a encontrar cada vez más recursos digitales y en el que también se monitorice la calidad digital. Una nueva era de cultura digital.

Tenemos que adaptarnos y ser agua es la manera de llegar a todos los rincones. Hay que dejarse fluir, así que dejemos que las resistencias únicamente nos permitan ver nuestros propios límites para poder superarlos.

Tags

4 Respuestas

  1. Genial la definición con caso práctico de como funcionan las empresas 3.0. ¡Muchas gracias Julia por describirlo con tanto entusiasmo!

  2. Mil gracias @Julialozano por este emocionante viaje tan emotivo y verdadero del Dar, del Cambio, del Compartir, del Adaptarse,… como pez en océano infinito!,…necesitamos más Empresas Agua donde fluir sin límite!…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Archivos