Carola D. Jiménez

Marketing y Comunicación

En el mismísimo Paseo de Recoletos, en una de las casetas de la Feria del Libro Antiguo, su madre rompió aguas. El café Gijón fue testigo de aquel extraordinario suceso, la niña, Carola, pintaba en letras. Sin embargo, nunca sintió la llamada de la literatura, le interesaban más las personas que los personajes. Tal vez sea, porque a los siete años sus padres le obligaban a ver películas chinas en versión original. Calma, sobrevivió a la tortura, y gracias al cine también aprendió a descubrir con facilidad sentimientos y emociones.
Su tutor de Francés, solía decir que prestaba poca atención en sus clases, que solo le interesaban las relacións publiques, y llevaba razón … las personas y la comunicación son su gran pasión


La felicidad no es una estación de llegada, sino un modo de viajar. M. Runbeck

Sus planes favoritos son un paseo al aire libre y una buena charla.

El valor que mejor le representa es la Empatía