¿Cuántos proyecto fracasan porque se basan en la buena voluntad de los participantes, pero no en una asignación real de tiempo y esfuerzo al mismo? Sobre todo esos pequeños proyectos de mejora que hay en las compañías que usan los recursos que habitualmente están en el día a día: «… hay que mejorar el proceso de…» «… Fernández, estás asignado al proyecto de …». Puede que tengamos alcance y puede, incluso, que tengamos Plan, pero no tenemos realmente equipo.

Unas recetas muy sencillas para el equipo.
  • El equipo debe existir y ser consciente de que existe
  • Hay 4 roles especiales en el equipo
  • El DIRECTOR DE PROYECTO: a quien reprochamos si fracasa y felicitamos si lo lleva a buen puerto. No tiene ua relación jerárquica con los miembros del equipo, pero sí debe estar envestido de una autoridad moral sobre los mismos. La selección de un buen DIRECTOR condiciona el éxito o fracaso del proyecto.
  • La OFICINA DE PROYECTO: quien hace la gestión documental del proyecto (documentos de alcance, productos resultantes, actas de reuniones, etc.), quien convoca las reuniones, quien apoya al DIRECTOR DE PROYECTO. Está claro que en proyectos pequeños, el rol de OFICINA DE PROYECTO la asume el DIRECTOR DE PROYECTO.
  • Los miembros del equipo
  • El SPONSOR. El DIRECTOR DE PROYECTO debe tener un apoyo en un miembro de la organización al suficiente nivel como para que «ponga orden» en los momentos críticos, a quien escalar sus inquietudes, a quien presentar sus avances.
Este modelo de organización dura lo que dura el proyecto. Como hemos comentado antes, no tiene que ser jerárquica. Puede un administrativo ser director de un proyecto, uno de cuyos miembros sea un director de departamento. Si está claro que el director tiene la autoridad suficiente y el apoyo del sponsor a lo largo del proyecto, todo irá como la seda…
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